Iñigo Jodra, un representante de la consultora Roland Berger, asegura las empresas constructoras e inmobiliarias tienden a permanecer y que, por lo tanto, se mantendrán estables a pesar de la crisis. Además expresa que no se reducirá de una manera excesiva la cantidad de empresas existentes, ni éstas sufrirán grandes cambios en su estructura.
Agregó también que los rubros constructor e inmobiliario son rubros fuertes porque poseen gran diversidad de actividades y negocios. Por ejemplo: venta de suministros y oferta de servicios. Esto les brinda una estructura más competitiva a las empresas constructoras, sobre el resto de los sectores.
Sin embargo, los ajustes se reflejarán en la disminución del ingreso en las rentas, aunque ello no implique que se deje de crecer. Las empresas constructoras deberán ser más eficientes; buscando excelencia y especialización, y realizando una correcta gestión.
La clave será encontrar la actividad o el punto clave que genere rentabilidad a pesar de la crisis. Hay que buscar la beta comercial, la necesidad actual del cliente español.
Paralelamente Luis Peñarrocha, director de la sociedad de capital riesgo Ibersuizas, afirmó que su compañía, junto a otras del sector, continuará realizando inversiones en el mercado inmobiliario, ya que siempre fue un rubro rentable en España; y es clave en la construcción de las redes económicas españolas.
Por otro lado aceptó que en el último período, las compras y ventas de obras edilicias sufrieron una leve caída. Como consecuencia de la falta de oferta en financiación y el descenso de los precios, muchas empresas constructoras se han retirado del mercado.

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